La magia luminosa no es más que un
método, para generar en nuestra propia psique una base propicia
para alcanzar los objetivos ocultos y hacer más feliz nuestra
vida.
Los rituales son el lado material condensado de fenómenos
esotéricos. Por tanto, el ritual en sí, no es tan importante
como los fenómenos que desencadena en la persona, a nivel
subliminal, de su psique y su espíritu.
La historia de la utilización de las velas es tan antigua como
la humanidad misma y tiene su origen en la adoración del fuego.

Para el pensamiento antiguo, el fuego es uno de los cuatro
elementos o sustancias fundamentales que componen el mundo
material: agua, tierra, aire y fuego.
La magia de las velas consiste en la realización de actos
luminosos, sirviendo con la ayuda de las leyes del mundo
espiritual, provocar cambios en el mundo material y psíquico de
un individuo.